Controla el estado de ánimo y cambia el humor en casa

Controla el ánimo y cambia el humor en casa

El ánimo es un estado, una actitud, una forma de estar, una disposición emocional que dura en el tiempo (horas, días..) e influye en nuestra psique y se contagia a nuestro entorno.

Estoy segura de que reconoces lo que te digo y que lo identificas con la frase “los ánimos están caldeados” o “vaya humor que tienes…”. Pues hablamos de lo mismo.

En una casa con niños y niñas el ánimo puede cambiar de un momento a otro sin saberse el por qué aparente y podemos acabar todos de muy mal humor en general.

Lo mismo pasa cuando uno de los adultos de la familia no está de ánimo y vemos cómo va expandiéndose al resto de miembros de la familia, si no hacemos algo para remediarlo.

Así que en la herramienta de hoy te proponemos que:

Estés bien alerta al ánimo general familiar y al tuyo propio. Que observes cuando empieza a cambiar de color yendo hacia los oscuros y negativos para poder darles un aire fresco y girarlos al positivismo.

Si lo detectamos a tiempo, es muy sencillo darle la vuelta; hasta en tu estado de ánimo también lo puedes hacer.

Para ello te recomendamos dos cosas que puedes probar:

1 · Tiempo fuera.

En Disciplina Positiva utilizamos el tiempo fuera o tomarse un momento para uno (un respiro). Cuando nos vemos que nos estamos colapsando, que nuestro humor comienza a enturbiarse y todo pasa a ser quejas, reproches… Lo mejor es decir que necesitas un momento para uno donde resetearnos y reconectarnos con nosotros mismos.

Te recomendamos que realmente salgas fuera, pero si no puedes, prueba a irte a una zona tranquila y relajada, respirar tranquilamente siendo conscientes de las respiraciones, leer algo divertido o mirar algún vídeo que te haga reír. Seguro que esta pausa hace que tu ánimo pase a ser más positivo y receptivo que antes.

Lo mismo pasa con los pequeños de la casa, si ves que el ambiente se va caldeando, sepáralos a todos buscando espacios distintos para cada uno y recuerda que todos navegan en el mismo barco!!

2 · Sal al aire libre; mejor aún: a la Naturaleza.

Si puedes, cuando el ánimo negativo o el mal humor comienza a aparecer, sal al aire libre o mejor aún, a un entorno natural. Sí, aunque a nadie le apetezca: SAL!!

No sé si alguna vez te has dado cuenta que cuando todo va mal en casa, salir es como que nos limpia el mal humor y todo vuelve a ser distendido, fluye y volvemos renovados.

Pues que sepas que no es magia si no es Naturaleza. 

Investigadores como Gregory Bratman, con uno de sus estudios, evidenció el impacto que tiene la naturaleza en nuestro estado de ánimo.

Los resultados demostraron que las personas que caminan en entornos naturales muestran niveles más bajos de estrés y ansiedad, y mayores niveles de emociones positivas y mejora su capacidad de concentración.

Y lo magnífico es que el resultado dice que un paseo por el parque, a parte de calmar la mente, cambia el funcionamiento de nuestro cerebro al punto de mejorar nuestra salud mental. 

Esta sería la explicación (rápida) del por qué nos sentimos mucho mejor cuando nos rodeamos de Naturaleza y todo comienza a fluir, surgen risas, cada uno encuentra su sitio y juego, etc.

Así que si detectas y controlas el ánimo familiar, todo fluye.

¡Sal del mal humor y conviértelo en un cambio cerebral donde el buen humor vuelva a reinar!

Y si quieres, vívelo en tu propio cuerpo en nuestro encuentro: “Naturaleza: Reconectando en familia. Todo lo que el bosque os puede enseñar”

Charla para padres sobre naturaleza y familia

Disfruta de estos días de vacaciones y aprovecha a sumergirte en la Naturaleza.

Un abrazo grande,

Yessica Clemente

5 thoughts on “Controla el estado de ánimo y cambia el humor en casa

  • Muchas gracias por estos sencillos y buenos consejos. La pena para los que vivimos en ciudades es que nuestra naturaleza y bosques son parques urbanos, que en ocasiones son pequeños. Si queremos algo más grande tenemos que recorrer varios kilómetros en coche. Gracias !!!

    • Nacho, es cierto pero date cuenta que el simple hecho de salir de las cuatro paredes ya nos pone en contacto con la Naturaleza: aire, cielo, árboles… No hace falta grandes excursiones, a veces con pequeños rincones de la ciudad ya podemos comenzar a conectarnos y pasar, cuando se pueda, a disfrutar de entornos más amplios.

      Poco a poco.
      Un abrazo

  • Me ha encantado el artículo. Coincido contigo en que salir de casa suele ayudar. Me gustaría que en próximos temas trataras también cómo hacer estas cosas con pequeños toddler en casa.
    Cuando yo necesito tiempo fuera él siente que algo va mal y me necesita más, cuando yo quiero salir él quiere quedarse en casa…
    Claro que no siempre es así pero hay dificultades que las madres con niños pequeños encontramos y esas especifidades no se suelen tratar cuando se habla de soluciones generales.
    Gracias por todo lo que aportas y ojalá podamos ir a algún evento pero nos pilla un poco lejos de Albacete.

    • Hola Raquel,

      Entiendo lo que dices y te comento que cuando hacemos el “tiempo fuera” antes de hacerlo, un día cuando todos estamos bien y conectados, comentamos con los pequeños que realizaremos esta dinámica porque necesitamos serenarnos con nosotros mismos, que necesitas ese tiempo para volver a estar como te gusta estar. Cuando son muy pequeños, quizás no lo entienden del todo, quizás no puedas ausentarte porque necesiten verte pero has de comentárselo para que vaya entendiendo tu necesidad y a la vez tu puedas ir realizando pequeños ejemplos como cerrar los ojos y hacer respiraciones en una zona cercana donde pueda verte y vea que te dedicas tu momento para reconectarte.

      Y si necesitas salir, procura buscar a alguien que te releve y sal sola un momento. Aunque sea a dar la vuelta a tu manzana. Y si aún no puedes hacer eso, le explicas que en ese momento es importante para ti salir y le pides su colaboración. Que luego volveréis y podrá continuar jugando con lo que estaba, por ejemplo.

      Siempre has de mirar de qué forma puedes encontrar tu momento de reconexión y de explicarlo antes para que no se sientan dejados de lado.

      Espero que te haya servido estas ideas!
      Un abrazo,
      Yessica Clemente

      • Hola Yessica.
        Sí que me sirven mucho tus ideas.
        Yo, desde el embarazo, siempre he verbalizado con mi hijo porque sé que lo que son capaces de expresar es menor de lo que son capaces de comprender igual que cuando aprendes un nuevo idioma.
        La verdad es que para la edad que tiene siempre me ha parecido muy colaborador, hay momentos en que no lo es obviamente y es difícil pero también es verdad que tiene muchos momentos razonables por decirlo de algún modo que me ayudan a mantener la calma y encontrar un equilibrio entre sus necesidades y las mías.
        También cuando le hablo le explico que él no es responsable de cómo me siento, que le sigo queriendo aunque esté enfada o no me guste algo que haya hecho, que entiendo que él no puede hacer las cosas siempre cómo me gustaría… A mí también me sirve decirlo y oírlo en voz alta para centrarme un poco más, estirar la paciencia hasta que tenga un “relevo”.
        Gracias por tu respuesta y por tu blog.

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